2/03/2014

Hoy no estás, Ultra Maniac One Shot






Titulo: Hoy no estás
Fandom: Ultra Maniac  
Claim: Hiroki/Nina
Desafío: Ninguno
Reto: Ninguno
Clasificación: K+
Estado: Completo
Advertencias: Spoilers del final del animé
Palabras: 429
Disclaimer: Ultra Maniac no me pertenece, es de Wataru Yoshizumi. Hago esto por mera diversión.  
Resumen: Sentimientos de Tsujiai tras la partida de Nina. Anime spoilers
Notas Adicionales: Fic viejo para estrenar el fandom en mi archivo de fanfics en LJ
       



       
Hoy no estás


—Nina…

Susurraste en el silencio de tu habitación, mientras allá afuera se hacía de noche. Aún no puedes creerte que ella se haya ido de aquí, que no volverá nunca más.

Y que no la recordarás por el resto de tu vida, como si nunca hubiera existido, como si nunca  su inocencia, su risa y sus ojos pardos los hubieras conocido. No la recordarás más, nunca más.

Normal… todo será tan normal desde ahora. Tener magia era fantástico; que Nina fuera esa brujita torpe de tu vida, era todavía más maravilloso. Ella era única, especial: jamás conociste  a alguien así. No puede ser que la vayas a olvidar por arte de magia.

Porque incluso aunque la magia fuera tan genial, que saliera de la rutina, de esa aburrida normalidad, tú preferirías mil veces jamás haberla conocido, con tal de que Nina no tuviera que alejarse nunca de ti, con tal de que no debieras olvidarla…

—Nina…—susurras otra vez, y cada vez que repites su nombre la sientes tan lejos, tan inalcanzable: tan fuera de tus manos. Te entristece repetir su nombre en la soledad y no recibir una respuesta suya. Repites su nombre a cada instante porque temes de un momento a otro olvidarlo, no recordar  que alguna vez existió y que fue el sol de tu vida, que ayer brilló como el astro más luminoso y que hoy no está en tu ventana, que ya no te iluminará más.

Nunca más volverás a ver a Nina, nunca más. Y te duele que así sea.

Esta tarde subiste las escaleras de tu casa con tus libros cargados en los brazos y de uno de ellos—no recuerdas cuál ahora—cayeron a los escalones ésa fotografías con Nina que creías haber perdido. No pudiste evitar en ese instante que tus ojos se volvieran lagrimosos, como cuando te despediste de ella esta tarde.

Sabías que esa sería la última vez que la verías; aún así, no fuiste capaz de decirle que la amabas. Lo creíste inútil a esas alturas del juego, completamente inútil recordarlo.

—Nina…

Repites una y otra vez en el silencio de tu habitación, mientras allá afuera la noche se hace oscura. No puedes evitarlo: Tú eres sólo un simple humano, nada puedes hacer por cambiar algo que, para ti, es imposible.

Porque eres simplemente tú, un simple humano: uno entre muchos otros.

Nunca más volverás a ver a Nina.

Nunca más.

Y sabes que aunque pasaran mil años y la olvides, siempre la seguirás amando hasta el fin de tus días: tu desconocido amor.